lunes, 30 de julio de 2012

NUEVA ILUSIÓN

Vuelve la ilusión, y con ella, la de cada uno de los jugadores del Cottbus, de la esperanza vestida con el overol rojo y verde, que ahora sí, tendrá que estar presente todos los partidos.

Para el registro formal comienza el torneo clausura 2012, sin embargo para nosotros arranca mucho mas que eso, arranca un nuevo ciclo, una nueva motivación, las mismas ganas de salir campeón, pero renovadas.

La ilusión se dará cita en el estadio de siempre, pero en un nuevo horario, punto de partida de algo mejor? Ya lo veremos.
Harán también su aparición la alegría, la ansiedad, las expectativas y la emoción durante tanto tiempo guardado (tiempo del parate futbolístico, que incluyó también las últimas 5 fechas del torneo). Será el reencuentro con todos los componentes afectivos del fútbol rojo y verde: la pasión y la reconciliación con la esperanza y el anhelo, será la restitución del símbolo de identidad del alma y el primer eslabón en la reconstrucción de nuestro amado Energie Cottbus en la que participaremos de manera activa todos los que vestiremos la casaca.
El nuevo Energie ya no será el eterno candidato a priori, que se venía quedando en eso, ahora será una cuadrilla de obreros humildes, talentosos y comprometidos con la camiseta, que tendrá que transpirar hasta la última gota de Fernet para ganar cada punto, para ganar cada partido, para ganar.

Como tantos otros, este será un comienzo que llena de fe.
No esperemos ver en su primer juego a un equipo perfecto, sincronizado al 100%, ni que en su debut apabullara a los rivales. Lo que sí hay que esperar de todos nosotros y de este equipo es un Energie solidario, ambicioso y generador de confianza. Yo creo que no saldremos defraudados.

Veremos mas adelante si se pueden lograr las 3 G mas lindas del fútbol (ganar, gustar y golear), lo que sí deberá estar presente desde el minuto 1, serán las dos S de este equipo: sacrificio y solidaridad, que desde ahora deberán ser los pilares fundamentales del equipo.
Con el regreso de la ilusión a los rojos (y verdes) corazones y un equipo y cuerpo técnico comprometidos 100% con el Cottbus, la casi eterna pesadilla de las últimas 4 fechas llegó a su fin y el presente y futuro nos señalan un camino muy duro y difícil pero que si lo recorremos con los huevos que supimos tener, tendremos muy buenos resultados.


Sabemos ahora que desde muy tempranas horas del sábado, los colores rojo y verde cobrarán vida en la cancha, en tan solo unos pocos días nos tendremos la posibilidad de transformar la esperanza en goles, poner a latir otra vez los corazones rojos y verdes y rescatar el alma del pueblo del Cottbus, que está mas VIVO QUE NUNCA.