Las dos tapadas de Pity para salvar el triunfo no deben empañar la actuación. Apenas 7 días después del partido ante Rott Weiss, los muchachos tuvieron una actuación por demás convincente ante un rival armado y que si bien su situación en la tabla de posiciones no es la mejor, supo complicar al Cottbus. Pero en la tarde del sábado, los de Rojo y Verde fueron netamente superiores y la victoria corrió peligro sólo por la falta de puntería en la definición de los nuestros y por una desconcentración mas, de las mismas que siempre tiene el equipo, de las mismas que nos sacan puntos importantes, de las mismas que se lamentan al final de todos los torneos. Menos mal que Gusi no falló en el final, porque la semana anterior había tenido un rebote similar que termino fuera de la cancha, pero esta vez fué distinto, esta vez la empujó al gol sin problemas. Hay mucho para destacar. Se siguió con el mismo orden del miércoles pasado con el Guacho y Gusi de centrales, por momentos displicentes en alguna salida y arriesgando de mas, pero con un segundo tiempo en alto nivel. Los laterales venían bien en la marca, Coki por momentos trasladó de mas el balón en los últimos 10 metros, que es donde la jugada pedía pase o centro, pero sus subidas dieron aire. Del fondo, y otra vez, Pity no tuvo nada que hacer en el gol y tapó dos pelotas importantísimas para mantener el resultado. En el medio, gran trabajo en lo que fué entrega, marca y sacrificio pero quizás un poco erráticos a la hora del pase final. Arriba Pedro jugó un partido aceptable, a veces se empecinó en la personal de espaldas al arco, pero intentó siempre y Lea no tuvo una tarde para destacar, mas que nada en lo que mejor hace aparte de definir frente al arco, que es la devolución fina de pelota al pié. Por el lado de los suplentes, Andy entró en un momento complicado del partido y, tal como nos tiene acostumbrados, tuvo su chance que se fué a 5 centímetros del palo izquierdo del arco del Marmor. Por el lado de Tomy, otra vez ingresó muy seguro, clausuró su lateral, sacó todo lo que se le cruzó, incluso metió una tijero memorable al mejor estilo Krupoviesa.
No todo en el Cottbus fué positivo, ya que el equipo jugó los primeros 10 minutos del partido como un equipo campeón, al toque, con un ritmo letal, pero luego comenzó a decaer. Algunos errores en las salidas, malos pases en el medio y una delantera aislada hicieron que el equipo perdiera confianza y comience a jugar mal. El primer tiempo terminó prácticamente sin llegadas peligrosas de ambos lados.
El segundo tiempo arrancó de la peor manera, a los 5 minutos de comenzado, pelotazo frontal de 40 metros y otra vez gente en el área amontonada sin marcar a nadie, le permitió al jugador de menos altura del rival cabecear solo al segundo palo. Era 1 a 0 y desconcierto.
El Cottbus, lejos de jugar como en el inicio del PT, comenzaba a mostrar desesperación. Así y todo pasados los 15 minutos comenzó a ir e ir contra el arco de Lanús, llegaba una y otra vez, pero no lograba concretar. Pedro puso dos muy buenos centros que no llegaron por poco a gol, Carucha tuvo su chance que terminó desviada por el arquero, pero Energie no podía y las chances comenzaban a ser cada vez menos.
Cuando el partido parecía perdido, a falta de 10 minutos y con los cambios realizados, córner para el Cottbus, el número 8 rojiverde, quien se fué del partido durante 10 minutos pero increíblemente volvió en sí mismo para jugar lo que restaba de partido, mete el centro al medio del área chica que Gago conecta casi de palomita para poner el empate. Ilusión, alegría y esperanza.
El equipo granate a lo único que jugó en el segundo tiempo fue justamente a eso, hacer tiempo. EL arquero casi gateando iba a buscar la pelota atrás del arco, jugadores que se tiraban al piso cada 5 minutos, laterales eternos, pelotas lejos y demás artimañas para mantener un resultado por demás injusto. Aquí se vió una de las claves del partido. Energie no se metió en el partido de la protesta desmedida, de la pelea y de la puteada. Energie se puso un solo objetivo que era ganarlo, a esta altura como sea.
Así fué que en tiempo adicionado, enésimo centro al área, serie de rebotes y la pelota boyando hasta que quedó frente al botín de Gusi que empujó al gol y desató la locura. Gol gritado con alma por los que estaban adentro de la cancha, por los suplentes, por los expulsados, por la poco numerosa, pero fiel hinchada de La Perla. Iban 3 minutos de los 5 adicionados, que terminaron siendo 8. Pero la victoria ya no corría riesgo. El equipo se retrasó lo lógico para no correr riesgos, sacó todo lo que pasó la mitad de cancha y así llego el pitazo final. Abrazo grupal, sonrisas, festejo.
Como se comentó en las líneas superiores, no todo fué bueno el día sábado. Todavía hay mucho que mejorar, en cuanto al juego. Pero mas allá del triunfo hay que festejar que el invicto sigue en pié, ya suma 14 partidos, un torneo + 1. Se levantó por segunda vez consecutiva un resultado adverso, y el equipo, al igual que las últimas fecha siempre trató de ser el protagonista principal y no un espectador de lujo.
Pero lo mas importante fué la actitud del equipo, tomó el partido como un partido importante en el comienzo, pero en el segundo tiempo lo tomó como una batalla y así se iba a cada pelota. Abajo Gusi cruzaba con el alma e iba a los piés a matar o morir, en el medio se raspó demasiado contra unos rivales que no se quedaban atrás a la hora de poner fuerte y arriba los delanteros chocaron constantemente contra defensores duros.
Energie ha peleado mucho para estar donde está hoy en día y eso se vió claramente en el último partido, no hay que tirar la toalla hasta no cumplir este sueño. Sabemos que nos vamos a topar con muchos obstáculos (árbitros, desconcentraciones propias, goles boludos, buenos equipos enfrente) y que resultará complicado superarlos, por eso, tenemos que seguir contrarestando todo eso con actitud, juego y muchos huevos, pero principalmente con humildad, sin creerse mas ni menos que nadie. En esta línea, tenemos que saber que hay que cumplir un objetivo a la vez y siempre es el próximo partido. No hay que mirar mas allá del próximo sábado, para no marearse.
El sábado dejamos la vida en la cancha y se ganó una batalla. En términos de juego puede ser que falte mucho pero la última fecha quedó demostrado que hay que estar muy orgullosos de este equipo a la hora de dejar el cuerpo en cada pelota, porque ahora se viene una seguidilla contra conjuntos necesitados de puntos y sería bárbaro aprovechar la oportunidad de seguir ganando y seguir en la pelea.
Se ganó una batalla, pero la guerra es larga y finalmente el equipo tomó la frase de cabecera de este fin de semana al pié de la letra: ESPARTANOS, DESAYUNEN BIEN, ESTA NOCHE CENAREMOS EN EL INFIERNO.
El Cottbus desayunó un triunfo memorable y a la noche cenó en un infierno que, como dijo el Indio Solari, estuvo encantador...........
No hay comentarios:
Publicar un comentario